domingo, 11 de septiembre de 2011

ÂME NOIRE, BLACK SOUL

viernes, 9 de septiembre de 2011

EL ASESINATO DEL PROFESOR DE LENGUA

Robémosle el título a Jordi Serra y Fabra y cambiemos de género.

La búsqueda de la perfección, incluso de la gramatical, puede conducir a la locura y la desesperación. He aquí un ejemplo:


LA TÍA MAME, de Patrick Dennis

Cuando Pat Dennis se queda huérfano a los diez años su destino depende de dos personas: un eficaz, aburrido y ortodoxo fideicomisario y una alocada, culta y deslumbrante tía. Armado de un cuaderno de vocabulario en el que debe apuntar cualquier palabra que no entienda para que auntie Mame se la explique, el niño irá creciendo y como expectador y partícipe de la vida de una dama de la alta sociedad de Nueva York con un mayordomo japonés y amistad con todo el mundo. La Gran Depresión golpeará a la tía y tendrá que buscar trabajo: será mala actriz, pésima comerciante, extravante decoradora y una nulidad como vendedora, sin embargo seguirá mirando hacia adelante con optimismo, con mucha elegancia y se convertirá en una recién casada sureña y hábil amazona, en la novena viuda más rica de Nueva York, en recia irlandesa, en universitaria juerguista, en tapadera de una joven que ha perdido su virtud, en tutora de primer ciclo de la ESO...

Patrick crece en el fructífero ambiente que le proporciona esta estrafalaria tía, de rigurosos principios morales pero sin miedo a romper los convencionalismos sociales y nosotros lo acompañamos a lo largo de esta divertidísima novela que se lee de un tirón. Cuando Pat ya es un hombre y desea casarse, la tía Mame también tendrá algo que decir. Y las Maddox por supuesto, es imposible ignorarlas (de una en una o de tres en tres).

El sobrino, por fin, tiene su vida y su familia, parece que Auntie Mame ha acabado su trabajo... pero ¿Qué veo? ¿Es una nueva generación lo que hay ante ella?
Existe una peli estupenda protagonizada por Rosalind Russell, aquí dejo un vídeo

AMBERVILLE, de Tim Davys

Aves nocturas de Amberville

De como Eric Oso conoció, amó y desposó a Emma Coneja. Esta podría ser la sinopsis de Amberville, un barrio de Mollisan Town, la ciudad  cuyos habitantes son peluches: con sus rodillas desgastadas, sus ¿hemorragias? de relleno y sus cejas primorosamente bordadas a punto de cruz.


Pero no, esta novela cuenta la búsqueda de La Lista de la Muerte (¿El halcón maltés?) por parte de un grupo de amenazadísimos excompinches de los bajos fondos: un oso con un fabuloso presente y un oscuro pasado, una corneja que hace punto, una serpiente artista, una gacela sadomasoquista y una dama... como las que corresponden a este tipo de novela: a Emma podríamos ponerle la cara de Barbara Stanwyck y una pulsera en el tobillo.
Aves nocturnas de Hopper
Hay personajes secundarios impagables: Teddy Oso, Hiena Bataille y mi favorita, Rut Rata, que ayudan a mantener la trama perfectamente ensamblada mientras los protas van deslizándose de pregunta en pregunta: ¿Existe la lista de la muerte? ¿Hay conexión entre provedores y conductores? ¿Quién puede borrar algún nombre de la lista? y la gran pregunta: ¿Es Amberville una tomadura de pelo o una genialidad? ¡Ah, léelo y decídelo!
Aquí dejo un vídeo promocional del libro:

TODO LO QUE ENCONTRAMOS DENTRO DE UN LIBRO

Ya sé que parece que los libros solo tienen palabras, pero en cuanto empiezas a leer, se transforman:




El mismo vídeo, alojado en blogger:

PRESAGIOS

En el libro "Diario del año de la peste" Daniel Defoe cuenta como vivió la epidemia de peste bubónica que asoló Londres en 1665.
Defoe nos cuenta como al principio, antes de que la enfermedad desarrollara toda su virulencia, dudó entre huir de la ciudad y arriesgarse a perder lo que tenía o permanecer en ella y arriesgarse a morir. Finalmente, los acontecimientos suceden de tal modo que tiene que quedarse en la ciudad.
Nos habla de horrores que nos recuerdan a los que relata Boccaccio en la introducción del Decamerón y que nos recuerdan que la condición humana es capaz de lo peor cuando el miedo gobierna la razón.
Una de las situaciones que más llama la atención es la existencia de casas clausuradas.
Cuando en una casa se declaraba algún caso de peste todos sus habitantes eran obligados a permanecer en ella hasta que desaparecieran todos los síntomas de la enfermedad. Sanos y enfermos eran obligados a cohabitar, encerrados y con un guardia en la puerta al que podían avisar para que el carro del sepulturero recogiera los cadáveres de aquellos que iban muriendo. Las estratagemas que los sanos (o los que creían estarlo ) inventaban para escapar son innumerables.
Lo que también llama la atención es la multitud de personas que acudían a hechiceros y astrólogos para librarse de la peste y también los presagios (por supuesto a posteriori) que anunciaron tanto la epidemia como el incendio:

La peste representada como uno de los jinetes del Apocalipsis
"En primer lugar, pocos meses antes ela peste, apareció en elcielo unaestrllaflameante o cometa,como ocurrió dos años despues, poco antes del incendio. Las comadres y las personas hipocondríacas flemáticas del sexo opuesto, a las que también casi podría llamar comadres, hicieron notar (sobre todo más adelante, cuando ya hubieron pasado ambas calamidades) que aquellos dos cometas habían pasdo exactamanet por encima de la ciudad y que habían pasado tan cerca de las casas que era evidente que aquello tenía una significación precisa que solo atañía a la ciudad; que el cometa que apareció antes de la epidemia era de un color desvaído, pálido y de brillo apagado, y sus movimientos pesados, solemnes y lentos; pero que el cometa que apareció antes del incendio era de una luminosidad cegadora, o, según otros, llameante, y sus movimientos rápidos e impetuosos; y según esto, el uno anunciaba una calamidad lenta pero severa, terrible y pavorosa, como era la peste; pero el otro anunciaba un azote fulminante, inesperado, ardiente como un gran incendio.
[...] Yo vi estas dos estrellas y debo confesar que no fui totalmetne ajeno a esas ideas comúnmente admitidas acercadeestos fenómenos, y que estuve tentado de considerarlos como nuncios o avisos de castigo divino; y sobre todo cuando, después de la peste que había seguido a la primera, vi otra estrella de la misma especie, noo pude por menos de pensar que Dios aún no había castigado suficientemente la ciudad.
Pero al mismo tiempo, no podía otorgar a estos hechos la importancia que algunos le otorgaban, pues sabía que los astrónomos atribuyen causas naturales a tales cosas, y que sus movimientos e incluso sus giros están previstos, o se cree que están previstos, de modo que en rigor no pueden llamarse anuncios o avisos, y mucho menos causas, de hechos como la peste, la guerra, el incendio y demás calamidades"
Como podemos observar en este fragmento la superstición y el conocimiento científico se mezclan, los cometas son interpretados como anuncios de catástrofes aunque se conoce ya desde antiguo el momento en el que van a cruzar el cielo. Los habitantes de Londres sufrieron una peste, después un incendio. Habían visto también dos cometas y todo se reunió para formar una historia, al fin y al cabo, narrar es primordial para el ser humano, dar sentido a los acontecimientos, aunque sea un sentido que nos conduzca a la desesperación, es una salida que nos hace sentir menos sujetos al azar, un poco más dueños del destino que nos aguada.


jueves, 8 de septiembre de 2011

AMORES DESGRACIADOS (II): DANTE Y BEATRIZ

Dante amó a Beatriz, de una manera casi mística durante años. Conoció a su amada en 1274, cuando él tenía 9 años y se enamoró de ella en el acto. Cuando la volvió a ver nueve años después y ella lo saludó, empezó a escribir su libro Vida Nueva, que terminaría en 1293, poco después de la prematura muerte de Beatriz. Es curioso que durante todos los años que duró este amor, uno de los más famosos de la historia de la literatura, sus protagonistas no intercambiaran más de una docena de palabras.

Beatriz aparece en la Divina Comedia como símbolo de la perfección, la belleza y la virtud. Será ella la encargada de guiar al poeta por el paraído, en la segunda parte de esta obra.

Beatriz fue el gran amor de Dante pero no el único, tuvo relaciones amorosas con varias mujeres y se casó, en 1992 con Gemma de Manetto Donati, con la que se había comprometido a la edad de 12 años. Tuvieron varios hijos.